Regantes de Ñuble critican nuevas indicaciones al Código de Aguas

50

 

Regantes de las cuencas del río Ñuble, Diguillín y del embalse Digua expresaron su preocupación por indicaciones que están haciendo los parlamentarios en la Comisión de Recursos Hídricos, que buscan que se reserve en forma retroactiva un 20% de las aguas como “caudal ecológico”, lo que según su visión podría traer graves consecuencias para la agricultura en el país.

 

Asistieron el presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble, Alfredo Wahling, y dirigentes de las juntas de vigilancia como Margarita Letelier y Andrés Rueda, del río Ñuble; Francisco Saldías del río Diguillín y Carlos Salinas del Digua. Además regantes como Ramón Fuentealba y Segundo Matus de la Palma, de la pequeña agricultura.

 

Los regantes explicaron que recientemente la Comisión de Recursos Hídricos y Desertificación de la Cámara de Diputados aprobó una serie de indicaciones al proyecto de reforma del Código de Aguas presentado por el Ejecutivo, indicaciones que llevan a imponer retroactivamente el caudal ecológico en todos los ríos de Chile, acarreando efectos sobre cientos de miles de personas del mundo rural que verán afectado su modo de vida.

 

En la oportunidad se expresaron dudas de los conocimientos que tienen los promotores de esta iniciativa sobre el tema, ya que los caudales de los ríos no son parejos durante todo el año y porque la medida complicaría el desarrollo de la agricultura chilena, en especial en tiempos de bajo estibaje. Margarita Letelier puso por ejemplo el río Ñuble, que en el periodo veraniego, en años secos, dejando un 20% de caudal ecológico bajaría su capacidad de riego en 50%.

 

Los agricultores en sus intervenciones precisaron que no están contra los caudales ecológicos, sino que al contrario, pero insistieron que una medida de este tipo se puede aplicar hacia adelante y no hacia los derechos que ya han sido otorgados y que están vigentes. También se informó que esto, más cambios a la Constitución, pueden convertirse en una medida expropiatoria de parte de los derechos de agua, sin mediar un pago a los titulares de derechos.